RED HÁBITAT

El Taller de Proyectos e Investigación del Hábitat Urbano y Rural RED-HÁBITAT es una asociación privada sin fines de lucro, reconocida mediante Resolución Suprema No. 209642 del 27 de septiembre de 1991, con sede en la ciudad de El Alto, Bolivia. Desde el año 2003, también trabaja en La Paz.

RED HÁBITAT inicia sus actividades el año 1993 con el Proyecto de Mejoramiento de la Vivienda (PMV) ejecutado hasta el 2000. Este proyecto consistía en otorgar pequeños préstamos a familias de bajos ingresos para mejorar sus viviendas contando con varias líneas de crédito que posibilitaban: 1) Ampliar, refaccionar y concluir las obras; 2) Instalar servicios básicos: agua, alcantarillado sanitario, energía eléctrica y gas; 3) Regularizar el derecho propietario y legalizar las construcciones. 4) Compra de lotes. Todos ellos acompañados con asistencia técnica y legal y con un Banco de Materiales y Ferretería Popular.

El año 1996 comenzamos el Programa de Planificación Urbana Participativa; en 1997 inicia el Programa de Gestión Ambiental Urbana; el 2001 el Programa de Gestión de Riesgos y el Programa de Vivienda sin componente crediticio; y el 2010 se implementa el Programa de Desarrollo Económico.

RED HÁBITAT se desenvuelve en un escenario donde coactúa con instituciones públicas, los gobiernos central, municipal y departamental, comités de vigilancia, organizaciones sociales, agrupaciones de jóvenes y mujeres y agencias de cooperación, lo que le permite generar acciones y estrategias de desarrollo sobre el hábitat popular con amplia participación social.

VISION

Red Hábitat es una institución referente en derechos a la ciudad, vivienda y hábitat en los ámbitos local, nacional e internacional.

MISION

Somos aliados de la población urbana excluida, generando propuestas incluyentes, democráticas, participativas, sostenibles, con equidad de género y generacionales para la promoción y realización de los derechos ala ciudad, vivienda y hábitat.

VALORES INSTITUCIONALES

Solidaridad, Compromiso, Respeto, Ética, Transparencia, Responsabilidad, Tolerancia y Equidad

Temas y Destinatarios

Red Hábitat trabaja en los siguientes temas:

Derechos a la ciudad, Hábitat y Vivienda; Desarrollo y Planificación Urbana; Gestión de Riesgos; Medio Ambiente; Desarrollo Económico; y Tecnologías Limpias.
Trabajamos con mujeres, jóvenes y líderes vecinales, coordinamos acciones con: comités de vigilancia, federación de juntas vecinales, juntas vecinales y escolares, comités impulsores, grupos de mujeres líderes de barrio de las ciudades de La Paz, El Alto, Viacha, Oruro, Cochabamba, Santa Cruz y Sucre.
Las instituciones con las que generalmente nos relacionamos son: ministerios y viceministerios; Asamblea Plurinacional con sus cámaras de diputados y senadores; gobernación del departamento de La Paz; gobiernos municipales; cooperación internacional; universidades y empresa privada.
Red Hábitat implementa su trabajo generalmente en el ámbito local con algunas intervenciones en los ámbitos departamental, nacional e internacional.

Desde el año 1993, cuando iniciamos nuestras actividades en la ciudad de El Alto y el 2003 en La Paz, Red Hábitat ha ejecutado varios proyectos, trabajando en alianza con las organizaciones sociales, agrupaciones de mujeres y de jóvenes con alentadores resultados para los grupos destinatarios.
Se constituyen en hitos institucionales, por ejemplo las propuestas sobre: el micro crédito para el mejoramiento de la vivienda que incorpora la asistencia técnica (1993); los planes de desarrollo distrital en dos distritos de la ciudad de El Alto (1999); los planes de desarrollo barrial añadiendo el componente de gestión de riesgos para varias zonas de Viacha (2001) y La Paz (2003); y el expediente de la región metropolitana de La Paz (2006).

También están los proyectos de canalización de los ríos Kantutani (2000) y Seco (2003) de El Alto con los cuales se apalancaron recursos financieros de la comunidad internacional y que fueron ejecutados por la Prefectura de La Paz y el Gobierno Municipal de El Alto.
Se trabajó en la construcción de políticas y normas como: el Derecho Humano a la Vivienda reconocido en la Constitución Política del Estado (2009); la Política de Gestión de Riesgos para La Paz (2006); los Planes Ambientales de Cotahuma y de El Alto (2008); y la Política Estatal de Vivienda (2010); propuestas de Hábitat y Vivienda  para Cartas Orgánicas y Estatutos Departamentales (2011).

Otros documentos que son la base para incentivar decisiones políticas como: la Gestión Integral del Agua de la región metropolitana (2010); Sistemas de Alerta Temprana Comunitaria (2009); La Ceja Patrimonio Intercultural de la región metropolitana(2010); Vivienda y Asistencia Técnica en laderas de alta pendiente (2013).

La RH formó parte de la Plataforma del Agua; la Red de Participación Ciudadana y Control Social; el Observatorio Ambiental de El Alto, entre otros. En la actualidad es miembro del Grupo de trabajo del Cambio Climático y Justicia (GTCCJ); la Red Nacional de Asentamientos Humanos (RENASEH); Hábitat International Coalition – América Latina (HIC-AL) y de la Red Mujer y Hábitat de Latinoamérica.

La Confederación Nacional de Juntas Vecinales de Bolivia (CONALJUVE) confirió a la RH la Medalla al Mérito por sus servicios prestados en beneficio del progreso y desarrollo urbano- periférico y suburbano en el país (1996); fue también galardonada con la Estatuilla – Bodas de Plata otorgada por el Gobierno y Concejo Autónomo Municipal de El Alto (GAMEA) en agradecimiento a la labor de fortalecimiento y capacitación para lograr identidad e inclusión con participación activa en municipios del Área Metropolitana Andina (2006).

En sus más de 20 años de trabajo, la institución se ha convertido en un referente local y nacional sobre temas de vivienda, ciudad y hábitat. Hoy RH también ha incursionado en temáticas de tecnología, especialmente para utilizar el agua de lluvia en viviendas y escuelas; y para la reutilización de las aguas grises en baños.

Contribuir a mejorar las condiciones de vida y de habitabilidad de la población de escasos recursos que viven en zonas urbanas, promoviendo el trabajo digno, la vivienda adecuada y el desarrollo de la comunidad.

Para desarrollar el trabajo institucional se han identificado seis líneas estratégicas:

1.     PLANIFICACIÓN PARTICIPATIVA DE LA CIUDAD.

2.     VIVIENDA Y COMUNIDAD PARA VIVIR CON DIGNIDAD.

3.     POTENCIAMIENTO DEL DESARROLLO ECONÓMICO LOCAL Y DE LA GENERACIÓN DE EMPLEO CON EQUIDAD DE GÉNERO.

4.     BARRIOS Y CIUDADES SOSTENIBLES, CON RIESGOS ATENUADOS Y PREPARADAS PARA LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO.

5.     POBLACIÓN ORGANIZADA PARTICIPA E INCIDE EN POLÍTICAS PÚBLICAS.

6.     FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL.

  1. MARCO GENERAL DE DERECHOS A LA CIUDAD, VIVIENDA Y HABITAT, AGUA Y TRABAJO.

 

EL DERECHO A LA CIUDAD:

 

La ciudad es un espacio colectivo culturalmente rico y diversificado que pertenece a todas y  todos sus habitantes. La ciudad es toda metrópoli, urbe, villa o poblado que esté organizado institucionalmente como unidad local de gobierno de carácter municipal o metropolitano. Incluye tanto el espacio urbano como el entorno rural o semirural que forma parte de su territorio.

 

Como espacio político, la ciudad es el conjunto de instituciones y actores que intervienen en su gestión, como las autoridades gubernamentales, los cuerpos legislativo y judicial, las instancias de participación social institucionalizada, los movimientos y organizaciones sociales y la comunidad en general.

 

El Derecho a la Ciudad amplía el enfoque sobre la mejora de la calidad de vida de las personas centrado en la vivienda y el barrio hasta abarcar la calidad de vida a escala de ciudad y su entorno rural, como un mecanismo de protección de la población que vive en ciudades o regiones en acelerado proceso de urbanización. Esto implica enfatizar una nueva manera de promoción, respeto, defensa y realización de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales garantizados en los instrumentos regionales e internacionales de derechos humanos y  la constitución actual que es una de las más avanzadas por incluir un amplio catálogo de derechos que deben ser implementados a partir de marcos normativos específicos y fundamentalmente políticas públicas. Este es un escenario de oportunidades para impulsar el reconocimiento del derecho a la ciudad como derecho colectivo de las comunidades  para ejercer y realizar en el territorio que habitan sus derechos en forma integral.

 

Entre sus principios más importantes están:

  • Todas y todos tenemos derecho a la ciudad sin discriminaciones de género, edad, condiciones de salud, ingresos, nacionalidad, etnia, condición migratoria, orientación política, religiosa o sexual, así como a preservar nuestra memoria e identidad cultural.
  • Todas y todos tenemos derecho a usufructuar equitativamente la ciudad respetando la sostenibilidad, democracia, equidad y justicia social.
  • Es un derecho colectivo de las y los habitantes con el objetivo de alcanzar el pleno ejercicio del derecho a la libre autodeterminación y un nivel de vida adecuado.
  • El Derecho a la Ciudad es interdependiente de todos los derechos humanos internacionalmente reconocidos, concebidos integralmente, e incluye, por tanto, todos los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales que ya están reglamentados en los tratados internacionales de derechos humanos.
  • Esto supone la inclusión de los derechos al trabajo en condiciones equitativas y satisfactorias; a fundar y afiliarse a sindicatos; a seguridad social, salud pública, agua potable, energía eléctrica, transporte público y otros servicios sociales; a alimentación, vestido y vivienda adecuada; a educación pública de calidad y la cultura; a la información, la participación política, la convivencia pacífica y el acceso a la justicia; a organizarse, reunirse y manifestarse. Incluye también el respeto a las minorías y la pluralidad étnica, racial, sexual y cultural y el respeto a los migrantes.
  • El territorio de las ciudades y su entorno rural es también espacio y lugar de ejercicio y cumplimiento de derechos colectivos como forma de asegurar la distribución y el disfrute equitativo, universal, justo, democrático y sustentable de los recursos, riquezas, servicios, bienes y oportunidades que brindan las ciudades. Por eso el Derecho a la Ciudad incluye también el derecho al desarrollo, a un medio ambiente sano, al disfrute y preservación de los recursos naturales, a la participación en la planificación y gestión urbana y a la herencia histórica y cultural.
  • Las ciudades, en corresponsabilidad con las autoridades nacionales, deben adoptar todas las medidas necesarias -hasta el máximo de los recursos que dispongan- para lograr progresivamente, por todos los medios apropiados y con la adopción de medidas legislativas y normativas, la plena efectividad de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.
  • Todas y todos podemos participar en los espacios de decisión hasta el más alto nivel en la formulación e implementación de las políticas públicas, como en la planeación, presupuesto público y el control de los procesos urbanos y rurales enfocados a un desarrollo incluyente y solidario.
  • La ciudad debe realizar el manejo sustentable y responsable de los recursos naturales, patrimoniales y energéticos así como su entorno rural: implica desarrollar una relación responsable con el medio ambiente por parte de autoridades, las y los habitantes y estantes del Municipio para asegurar una vida digna hoy y para las futuras generaciones.

 

DERECHO A LA VIVIENDA Y HABITAT:

 

El reconocimiento del derecho humano a la vivienda y hábitat adecuados como derecho fundamental en la Constitución Política del Estado puesta en vigencia desde febrero del 2009, es un logro  de la sociedad civil organizada que pudo incidir en forma efectiva en el proceso de la Asamblea Constituyente.

 

Los argumentos jurídicos desarrollados por la normativa internacional fueron muy importantes para fundamentar este avance que pone de manifiesto la trascendencia que tiene “un lugar seguro donde vivir con dignidad humana, salud física y mental y calidad de vida”, considerando que la vivienda adecuada es una de las necesidades humanas fundamentales.

 

Sin embargo, a pesar de lo importante que es contar con una vivienda adecuada en nuestro país, requieren mejoras cerca de un millón de unidades y se deben construir 300.000 nuevas. El acceso al agua potable y a las instalaciones de saneamiento son también necesidades básicas que se asocian directamente con la vivienda y donde existen tareas que se deben cumplir en base a políticas públicas más integrales.

 

En la Constitución Política del Estado se describe el derecho a la vivienda y hábitat en los artículos 19 y 20:

 

Artículo 19.

  1. Toda persona tiene derecho a un hábitat y vivienda adecuada, que dignifiquen la vida familiar y comunitaria.
  2. El Estado, en todos sus niveles de gobierno, promoverá planes de vivienda de interés social, mediante sistemas adecuados de financiamiento, basándose en los principios de solidaridad y equidad. Estos planes se destinarán preferentemente a familias de escasos recursos, a grupos menos favorecidos y al área rural.

 

Este reconocimiento constitucional del derecho al hábitat y vivienda adecuada implica el abordaje no solo de la casa como paredes y techos sino la vinculación de todos los componentes del derecho que determinan su adecuación como:

 

  • Seguridad jurídica de la tenencia contra los desalojos. La tenencia de la vivienda segura no solo en propiedad privada sino también en las otras formas de acceso como la vivienda cedida, alquilada, en anticrético u otras formas colectivas.
  • Contar con servicios básicos y emplazamiento en lugares que no signifiquen riegos ambientales o físicos de deslizamientos, inundaciones u otros que impliquen poner en peligro la propia vida de la gente que habita en esos espacios.
  • Entorno saludable que posibilite el disfrute de los servicios sociales de educación, salud, accesibilidad al trabajo,  sistemas de transporte, seguros a costos asequibles.
  • Respeto a los aspectos culturales y climáticos de donde se habita, en su diseño y espacios.
  • Condiciones de habitabilidad que incluye espacios suficientes que eviten el hacinamiento generador de situaciones de violencia intrafamiliar donde las mujeres y niños son los/as más afectados. Pero que además incluya normas básicas de construcción, asoleamiento, ventilación, diseño apropiado para que las mujeres puedan desarrollar en mejores condiciones los roles reproductivos  asignados por la sociedad patriarcal.
  • Una vivienda inserta en un hábitat donde las condiciones de construir comunidad estén facilitadas por una infraestructura urbana que incluya las necesidades diferenciadas de género y generacional para que el disfrute del espacio público sea equitativo y los espacios de encuentro y recreación incentiven la vida comunitaria, una ciudad hecha para la gente que habita en viviendas adecuadas.

 

El derecho humano a la vivienda adecuada bajo los principios de indivisibilidad e interdependencia de todos los derechos humanos, se refleja claramente cuando favorece o condiciona el pleno disfrute de otros derechos tales como el derecho a la dignidad humana; el principio de la no discriminación; el derecho a un nivel de vida adecuado; el derecho a la libertad de elegir el lugar de residencia; el derecho a la libertad de asociación y expresión (por ejemplo de los inquilinos y otros grupos basados en la comunidad); el derecho a la seguridad de la persona (en caso de desalojos  forzados u otras formas de acoso) y el derecho a no ser objeto de injerencias arbitrarias en la vida privada, la familia, el hogar. La correspondencia, es indispensable para la realización del derecho a una vivienda adecuada que todos los grupos de la sociedad poseen y mantienen.

 

Al mismo tiempo, el acceso a una vivienda adecuada y segura refuerza de manera considerable la posibilidad de que las personas disfruten de otros derechos. La vivienda es la base a partir de la cual pueden lograrse otras ventajas. Por ejemplo, el carácter adecuado de la vivienda y otras condiciones de vida se halla en estrecha relación con la posibilidad de disfrutar del derecho a la higiene ambiental y al nivel más alto de salud física y mental que sea posible alcanzar. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que la vivienda es el factor ambiental que más influencia tiene sobre las condiciones de enfermedad y el aumento de las tasas de mortalidad y morbilidad.

 

Esta relación o “permeabilidad” entre algunos derechos humanos y el derecho a una vivienda adecuada, permite apreciar claramente que los conceptos de indivisibilidad e interdependencia son fundamentales para el pleno disfrute de todos los derechos.

 

Al considerar el derecho a la vivienda como un derecho humano es necesario adoptar la perspectiva de género. Las mujeres, ya sean de hecho o de derecho, son excluidas y discriminadas en prácticamente todos los aspectos relacionados con la vivienda. Es necesario que se tomen acciones positivas para asegurar su derecho a la herencia y la propiedad de la tierra y otros bienes; al crédito; a los recursos naturales y la tecnología apropiada, así como también para garantizar su derecho a la seguridad de tenencia y la capacidad de ser parte de un contrato.

 

DERECHO A LOS SERVICIOS BÁSICOS:

 

Artículo 20.

  1. Toda persona tiene derecho al acceso universal y equitativo a los servicios básicos de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas domiciliario, postal y telecomunicaciones.
  2. Es responsabilidad del Estado, en todos sus niveles de gobierno, la provisión de los servicios básicos a través de entidades públicas, mixtas, cooperativas o comunitarias. En los casos de electricidad, gas domiciliario y telecomunicaciones se podrá prestar el servicio mediante contratos con la empresa privada. La provisión de servicios debe responder a los criterios de universalidad, responsabilidad, accesibilidad, continuidad, calidad, eficiencia, eficacia, tarifas equitativas y cobertura necesaria; con participación y control social.
  • El acceso al agua y alcantarillado constituyen derechos humanos, no son objeto de concesión ni privatización y están sujetos a régimen de licencias y registros, conforme a ley.

 

El reconocimiento de los servicios básicos como derecho en la constitución boliviana ha sido vanguardista en la normativa internacional, este derecho es fundamental para mejorar de forma integral la vida de la población.

 

Al ser reconocida el agua como derecho humano es necesario adoptar medidas para el uso sostenible de la misma tanto desde el punto de vista de la oferta (represas, plantas) como de la demanda (redes, cambio de hábitos y costumbres). Y pos supuesto cuidar nuestras fuentes de abastecimiento como son los glaciales, aguas subterráneas, bofedales, ríos y otros.

 

DERECHO AL TRABAJO Y AL EMPLEO DE LAS MUJERES

 

Articulo 48.

  1. El Estado promoverá la incorporación de las mujeres al trabajo y garantizara la misma remuneración que a los hombres por un trabajo de igual valor, tanto en el ámbito público como en el privado.
  2. Las mujeres no podrán ser discriminadas o despedidas por su estado civil, situación de embarazo, edad, rasgos físicos o número de hijas e hijos. Se garantiza la inamovilidad laboral de las mujeres en estado de embarazo y de los progenitores hasta que la hija o hijo cumpla un año de edad.

 

Articulo 51.

  • Las trabajadoras y trabajadores por cuenta propia tienen el derecho a organizarse para la defensa de sus intereses

 

Cada vez más mujeres se dedican a la construcción para generar ingresos pero esta inserción está marcada  por la desigualdad y discriminación y con remuneraciones más bajas que de los hombres. Por ello trabajar en el marco del derecho al trabajo nos permite enfrentar barreras de discriminación que podrán ser revertidas en la medida de que las mujeres estén empoderadas política y económicamente en la búsqueda de trabajo digno y mejores condiciones laborales.

 

  1. ENFOQUE DE GENERO

 

RH favorece el empoderamiento, la capacitación y la organización de las mujeres como estrategia idónea para la realización de sus derechos al hábitat, vivienda, ciudad y medio ambiente.

 

Red Hábitat diseña, pone en marcha, controla y evalúa sus proyectos, programas y acciones con perspectiva de género, de manera que las mujeres y los hombres puedan beneficiarse de ellos en condiciones de equidad. El objetivo final de la incorporación de la perspectiva de género en el accionar institucional radica en conseguir la igualdad de los géneros.

 

Para una mayor comprensión de la forma en que la ciudad y la planificación urbana afectan a hombres y mujeres de forma diferente, RH promueve acciones de incidencia política en temas como la vivienda, el medio ambiente, la gestión de riesgos, el planeamiento adaptativo considerando los problemas del cambio climático, el espacio público, etc., que rompan con las inequidades de acceso y disfrute de los servicios y recursos del hábitat y ciudad.

 

Para hacer visible la aplicación de este enfoque RH en el ámbito interno, estimula:

 

  • Incorporar en sus políticas de reclutamiento de personal, la equidad de género, que implica igualdad de oportunidades a iguales capacidades.
  • Establecer una política salarial sin discriminación por razón de género (a igual capacidad y responsabilidad igual salario).
  • Incorporar a mujeres y hombres en igualdad de oportunidades a los puestos de decisión.
  • Promueve la capacitación y sensibilización del personal en el marco conceptual sobre género, y las desigualdades de roles por razón de género.
  • Fomentar la efectiva participación de organizaciones de mujeres en todas las actividades organizadas (cursos, talleres, seminarios, campañas, etc.), y asegurar que exista una lista de participantes que evidencie por lo menos el 50% de participación de mujeres.
  • Incluir la perspectiva de género en todos los informes, trimestrales, semestrales, anuales, de todos los proyectos para verificar que las mujeres se beneficiaron de las actividades realizadas por RH.

 

Para hacer visible la aplicación de este enfoque, RH en el ámbito externo, fomenta la:

 

  • Sensibilización a los diversos actores con los que se relaciona sobre la importancia de la equidad de género.
  • Promoción de espacios para la participación con equidad de género y acciones afirmativas a favor de las mujeres para reducir las brechas de participación.
  • Valoración de los roles reproductivos y económicos de las mujeres a nivel familiar y comunitario.
  • Ejecución de acciones de investigación, capacitación, fortalecimiento, asistencia técnica, comunicación e incidencia política con equidad de género.
  • Diseño de normas, leyes, políticas y otros con perspectiva de género y acciones afirmativas en favor de las mujeres para reducir las desigualdades en la efectivización de los derechos al hábitat, vivienda, ciudad y medio ambiente.

RH favorece el empoderamiento, la capacitación y la organización de las mujeres como estrategia idónea para la realización de sus derechos al hábitat, vivienda, ciudad y medio ambiente.

Para ello diseña, pone en marcha, controla y evalúa sus proyectos, programas y acciones con perspectiva de género, de manera que las mujeres y los hombres puedan beneficiarse de estos en condiciones de equidad. El objetivo final de la incorporación de la perspectiva de género en el accionar institucional radica en conseguir la igualdad.

Para una mayor comprensión de la forma en que la ciudad y la planificación urbana afectan a hombres y mujeres de forma diferente, RH promueve acciones de incidencia política en temas como la vivienda, el medio ambiente, la gestión de riesgos, el planeamiento adaptativo considerando los problemas del cambio climático y el espacio público, que rompan con las inequidades de acceso y disfrute de los servicios y recursos del hábitat y ciudad.

Para hacer visible la aplicación de este enfoque RH en el ámbito interno, estimula:

  • Incorporar en sus políticas de reclutamiento de personal, la equidad de género, que implica igualdad de oportunidades a iguales capacidades.
  • Establecer una política salarial sin discriminación por razón de género (a igual capacidad y responsabilidad igual salario).
  • Incorporar a mujeres y hombres en igualdad de oportunidades a los puestos de decisión.
  • Promueve la capacitación y sensibilización del personal en el marco conceptual sobre género y las desigualdades de roles por razón de género.
  • Fomentar la efectiva participación de organizaciones de mujeres en todas las actividades organizadas (cursos, talleres, seminarios, campañas, etc.) y asegurar que exista una lista de participantes que evidencie por lo menos el 50% de su participación.
  • Incluir la perspectiva de género en todos los informes, trimestrales, semestrales, anuales, de todos los proyectos para verificar que las mujeres se beneficiaron de las actividades realizadas por RH.

 

Para hacer visible la aplicación de este enfoque, RH en el ámbito externo, fomenta la:

•     Sensibilización a los diversos actores con los que se relaciona sobre la importancia de la equidad de género.
•     Promoción de espacios para la participación con equidad de género y acciones afirmativas en favor de las mujeres para reducir las brechas de participación.
•     Valoración de los roles reproductivos y económicos de las mujeres a nivel familiar y comunitario.
•     Ejecución de acciones de investigación, capacitación, fortalecimiento, asistencia técnica, comunicación e incidencia política con equidad de género.
•     Diseño de normas, leyes, políticas y otros, con perspectiva de género y acciones afirmativas en favor de las mujeres para reducir las desigualdades en la efectivización de los derechos al hábitat, vivienda, ciudad y medio ambiente.

Red Hábitat, ha desarrollado una metodología de trabajo que se expresa en una CADENA DE VALOR, sintetizada de la siguiente manera:

•    Identificación de problemas de los grupos vulnerables mediante la elaboración de líneas de base, diagnósticos participativos y autodiagnósticos consensuados entre diversos actores.

•    Construcción de propuestas de políticas, planes, programas y/o proyectos a ser presentados a diversos actores e instituciones públicas y privadas, como a organizaciones de la sociedad civil.

•    Socialización, difusión y validación de las propuestas con la población.

•    Capacitación y formación de líderes y lideresas, sobre las propuestas y temáticas en las que trabaja RH.

•    Asesoramiento y fortalecimiento de diversos actores para la gestión e incidencia en instancias estatales u otras.

•    Asesoramiento para el apalancamiento de recursos financieros.

•    Seguimiento, monitoreo y asistencia técnica para el control social.

•    Evaluación de efectos e impactos.

Red Hábitat ha trabajado en varios campos especialmente en temas urbanos con la finalidad de que toda la experiencia acumulada pueda ser apropiada por instituciones del Estado para amplificar las mismas y que su impacto sea mayor y que beneficie a más gente. Como ejemplos mencionamos las siguientes:

  • Planificación Participativa, para la realización de los Planes de Desarrollo Barrial (PDBs) y los Planes de Desarrollo Distrital (PDDs) realizados en las ciudades de El Alto y La Paz.
  • Planes de Gestión de Riesgos a escala barrial y distrital especialmente en la ciudad de La Paz y Viacha.
  • Diseño Participativo para nuevos asentamientos sin riesgos, en la localidad de Chima en los yungas paceños.
  • Política de Gestión de Riesgos para el macrodistrito de Cotahuma en La Paz.
  • En planeamiento ambiental urbano la elaboración de la Estrategia Ambiental de El Alto y Reconversión Urbana de la Ceja de El Alto La Paz.
  • En temas de ciudades inclusivas, la construcción de la identidad sobre la Metrópoli Andina y propuestas de gobernabilidad.
  • En temas de vivienda la construcción de la propuesta sobre microcrédito para el mejoramiento de la vivienda y normas para evitar la densificación en laderas.

Estas experiencias más otras, han tenido una variedad de metodologías tanto para el apalancamiento de recursos como para la incidencia en políticas públicas que fueron sistematizadas y ordenadas para exponer en esta Cartilla una serie de pasos secuenciales, para dos experiencias distintas: Derecho Humano a la Vivienda y Recuperando un Río para la Vida, que nos permitan explicar, en base a estos ejemplos, como hemos realizado estos procesos.

La Cartilla consta de seis capítulos: 1) se describen algunos conceptos básicos; 2) explica cómo hemos planificado para hacer la incidencia; 3) la importancia de los medios de comunicación; 4) la elaboración de un cronograma que nos permita monitorear y evaluar el proceso; 5) algunos ejemplos sobre tácticas para la negociación; y finalizamos con el 6) lecciones aprendidas.

Consideramos que la metodología propuesta, es flexible y puede adecuarse al contexto de cada problema, además permite ordenar el procesos porque es un trabajo muy vulnerable, si no existe una institución y/u organización social dispuesta y con recursos a dar continuidad a este largo camino, muchos de los emprendimientos tenderán a fracasar.

Informes

Esta publicación está disponible en nuestras oficinas, para mayor información escríbenos o contáctanos a:

La Paz,  2 422285